agosto 27, 2021

Menorca con niños: una experiencia nueva para los peques en cada visita

Unos amigos nos preguntaron si era buena idea viajar con a Menorca con niños; y sí, ¡sí lo es! Hemos viajado ya en tres ocasiones con nuestros tres hijos y siempre nos lo hemos pasado fenomenal. ¡Habrá una cuarta! (pero no un cuarto hijo jeje) Y siempre decimos que, con niños, la clave es ser prácticos desde el minuto 1. 

Por ejemplo, para llegada y desplazamiento lo tenemos claro: llegar en avión (lo más rápido, para aprovechar el día, pese a que el barco parece divertido) y alquilar un coche para movernos por la isla a nuestro aire, ya que con el bus llegas de punta a punta pero no puedes perderte o recorrer bien el interior.

Para el alojamiento, lo mismo: práctico. Nosotros siempre vamos al Hotel Royal Son Bou, situado a primera línea de mar y con todo incluido: comidas, piscina infantil, múltiples talleres y espectáculos diarios para pequeños y mayores. ¡Los que tengan niños entenderán por qué repetimos siempre!

Lo mejor: planificar las salidas con los niños

La primera vez que vinimos el peque aún no había nacido, y con las dos mayores fuimos un poco a la aventura. Lo malo: nos quedaron cosas por ver por no cuadrar horarios, y dejamos de ver cosas que conocimos una vez de vuelta en casa. Por eso ahora programamos las actividades que haremos, pensando no sólo en los críos sino en disfrutar también nosotros. En nuestro último viaje: 

  • Empezamos por visitar uno de los 7 faros de la isla: el faro de Favaritx. El día que lo visitamos nos pilló una tormenta y fue espectacular contemplar la fuerza del mar chocando contra las rocas (los niños alucinaron). También nos divertimos construyendo una torre de piedras – una más entre las decenas que ya hay repartidas alrededor del faro.
  • Visitamos al Hort de Sant Patrici, una quesería donde los niños aprendieron sobre el proceso de producción del queso de Mahón y que acabó con una degustación para deleite de todos. Salvo de Laura, la mediana, que no soporta el queso, pobre xD
  • Recorrimos el centro histórico de Mahón, y su puerto, a bordo del tren turístico, que a los críos les encanta. A las 5 de la tarde nos dirigimos al puerto para ver llegar a las barcas. Allí, los marineros nos enseñaron el pescado que traían y estuvieron encantados de explicarnos lo que habían pescado. Podéis imaginar las caras de asombro que pusieron…
  • Visita a Líthica, las canteras de s’Hostal: la descubrimos poco antes de viajar, y sin lugar a dudas es una de las visitas más chulas. La cantera está marcada con unos ojos a lo largo del recorrido y durante el mismo pudimos observar y disfrutar de rincones insólitos, dos laberintos, paredes altísimas y esculturas gigantescas que, si ya impresionan a los mayores, imaginad a los pequeños. 
  • Nos gusta caminar, así que no podía faltar alguna excursión; para ello escogimos el Camí de Cavalls en su etapa entre Son Saura y Es Talaier. La verdad: un entorno paisajístico y natural ideal para cultivar la salud de la familia. ?
  • Otro imperdible: el Lloc de Menorca, donde los niños pudieron dar de comer a unas ovejas y unos caballos. Aprovechamos la visita para remojarnos en su zona acuática. 

Menorca con niños

Si le sumas a excursiones como éstas algunos días de pura playa, de bucear buscando pececillos  o cangrejos, etc., ¡el resultado son unas vacaciones perfectas con tus hijos!

También puedes ver aquí una ruta de un día con niños.