mayo 31, 2018

Saborea Menorca de punta a punta

 

Al planificar un viaje a Menorca, lo habitual es interesarse por conocer sus calas y sus pueblos, realizar actividades como el buceo o el senderismo, o preparar rutas para recorrer sus yacimientos y lugares más históricos, porque es cierto que esta isla puede conocerse desde muchos puntos de vista. Pero, además de todas estas visitas habituales, ¿habías pensado alguna vez en Menorca como destino puramente gastronómico?

Quizás no sea su faceta más conocida, pero esta isla cuenta indudablemente con unos productos y una tradición culinaria que han hecho las delicias de sus visitantes durante siglos, ¡y ésta es la cara de Menorca que vamos a enseñarte hoy!

Recorreremos la isla de punta a punta, parándonos allí donde podamos conocer (¡y saborear!) los platos más característicos de esta gastronomía. Y recuerda que la mejor opción para desplazarte por estos lugares ágilmente y sin esperas, es alquilando uno de nuestros coches de alquiler.

 

La ruta del queso

El queso de Mahón es uno de los productos más conocidos de Menorca, y goza de una larga tradición en la isla, pues hay constancia de que se fabrica al menos desde el año 2000 a.C. La característica principal de este queso es su peculiar sabor a mar, ya que las vacas menorquinas se alimentan de un pasto más salado que el habitual en terrenos continentales, debido a la brisa marina que se deposita en las praderas. Esto, sumado a su particular forma cuadrada con esquinas redondeadas, y a su color anaranjado fruto del untado con aceite de oliva y pimentón, lo hacen totalmente inconfundible.

Aunque puedes degustar este queso en cualquier punto de Menorca, si lo que quieres es acercarte a una de las fincas donde los producen, e informarte un poco más de sus peculiaridades y variedades, puedes encontrarlas en zonas del interior, en especial entre Mahón y Fornells, pasando por Alaior y Es Mercadal.

 

El queso de Mahón es famoso por su particular sabor salado y su característico color anaranjado

 

Vinos de Menorca

¿Y qué mejor acompañante para una ración de queso que un buen vino de Menorca? Las bodegas que producen vinos con denominación geográfica Vi de la terra Illa de Menorca están repartidas por todo el territorio de la isla, siendo muy conocidas las de Ciutadella de Menorca, así como las de las poblaciones de Sant Climent y San Lluís.

 

Visita Menorca y prueba un vino con denominación geográfica Vi de la Terra Illa de Menorca

 

Platos tradicionales menorquines

En la cocina tradicional de Menorca, como no podía ser de otra forma, destacan los platos elaborados con productos del mar y de las huertas locales. El considerado como plato estrella es la caldereta de langosta, que podrás saborear si te desplazas, por ejemplo, al pueblo de Fornells. Si prefieres un sabor más campestre, puedes probar el guiso oliaigua, que consiste en una sopa con tomate, cebolla, pimiento, ajo y aceite, que se ha servido en las casas payesas de Menorca durante generaciones.

Otros platos tradicionales que terminarán de saciar tu apetito son: la cazuela de raya, la sepia con albóndigas y las berenjenas rellenas. Y si buscas un postre que esté a la altura, elige el menjar blanc, una delicia de origen árabe que ha resistido a la perfección el paso del tiempo.

 

El plato más tradicional de Menorca es la deliciosa caldereta de langosta, que podrás saborear si viajas a Fornells

 

Embutidos y dulces de Menorca

No podríamos terminar esta ruta gastronómica sin hablar de otros productos tradicionales de la isla, quizás incluso más conocidos en la España peninsular que los platos elaborados, como son los embutidos y los dulces menorquines. De entre los primeros cabe destacar la sobrasada y la carn i xulla, que puedes degustar en un magnífico bocadillo a media mañana mientras haces una de tus excursiones programadas en coche. Y para disfrutar de los dulces más típicos de la isla, conduce hasta Es Mercadal y compra un buen surtido de carquinyols, pastissets y panellets. ¡Te encantará el lado más dulce de Menorca!

 

La sobrasada de Menorca es uno de los productos más exportados de la isla, donde suele comerse en tostas untadas con miel

 

Y si quieres terminar esta ruta con un buen digestivo, haz tú última parada en las destilerías Xoriguer, en el puerto de Mahón, donde podrás aprender un poco de la fabricación de la ginebra que lleva su nombre, y probar de paso una refrescante pomada menorquina.

Si la planificación de esta ruta te ha abierto el apetito, ¡no lo pienses más! Reserva tu vuelo a Menorca y contrata ya uno de nuestros coches de alquiler. ¡Menorca está esperándote con sus cocinas abiertas!