diciembre 3, 2019

Una tarde en un mercado navideño en Menorca

Menorca es para el verano. Dicen. Dicen los que no la conocen en invierno, claro. Porque Menorca, en Invierno, es la misma joya con otro color. Lo que nos da el mar queda en reposo frente a lo que nos da la tierra, ¡y hay tanto por hacer, por explorar y por disfrutar bien abrigados!

Por ejemplo, unas navidades en Menorca. Imagínalo. Llegas con tu avión y coges tu coche de alquiler en Menorca, mediados de diciembre, y te diriges a tu alojamiento. Y cuando ya has soltado el equipaje y te has instalado a gusto… toca salir a explorar.

Imagina Ciutadella.

Mercadillos Navideños Menorca

Olor a Navidad en Ciutadella

Desde la Plaça des Born, subes por el Carrer Major des Born, y te recreas la vista con la arquitectura de Palau Torresaura i Palau Salort en tu camino hacia la catedral de Menorca. Pero, este 2019, si vas entre el 13 y el 15 de diciembre, en ese camino te toparás con las primeras paradas del mercado navideño de Ciutadella. ¡Y eso sí que es un camino delicioso!

Porque, en la Plaza de la Catedral, los olores se mezclan en el ambiente en un sugestivo aroma a Navidad: olores dulces que despiertan tu estómago a rugidos, olores frescos a abeto y a plantas Navideñas, y todo bañado en la luz y la música de la que quizá es la mejor feria de Navidad de Menorca (con permiso de Mahón y Es Mercadal).

La variedad de pastas, hojaldres y demás delicias que encontrarás es para arriesgarse y probarlo todo. Los turrones tienen fama (el de yema quemada especialmente), pero lo que no puedes dejar de probar son los Amargos.

Puede que el nombre no invite a la gula, pero eso es hasta que te cuentan cómo se elaboran: estas pastas redondeadas y aplanadas están hechas a base de almendra molida, azúcar y clara de huevo, y se les añade un toque de Amaretto o de ralladura de limón para aromatizarlas. Se hacen unas bolitas con la mezcla y se ponen al horno no demasiado tiempo: así, quedan doraditas y crujientes por fuera, y blandas y tiernas y deliciosas por dentro.

Puedes disfrutar de tus amargos paseando por el resto de paradas: artesanía, decoración, y mil potenciales regalos en un entorno Navideño encantador.

¿O quizá te decantarás por los mazapanes de origen árabe típicos de la isla? Cuando muerdas uno de ellos, no olvides mirar hacia la Catedral, y recuerda que, antes, fue la Mezquita Mayor de Ciutadella (Medina Manurqa por entonces). Esta ciudad, esta isla, es un cúmulo de historias y gentes que le dan el sabor único e inconfundible que la caracteriza… incluso en invierno, en algo tan sencillo como un mercado navideño.

¿Qué tal si este año cambias de planes, te coges un coche de alquiler en Menorca, y le das otro color y otro sabor a la temporada navideña?